BLOOD RAGE

16-09-16  

Partida para 4 jugadores.

Después de un verano más que largo en el que incluso los niños llegan a aborrecer tener tanto tiempo libre, por fin el retorno de la normalidad. La rutina vuelve a apoderarse de nosotros y eso significa que los viernes por la noche volvemos a reunirnos alrededor de una mesa para liberar tensiones, dejar volar nuestra imaginación y sentirnos como héroes por unas horas.

Nos decidimos por Blood Rage, un juego venido de Kickstarter en el que Edge decide editarlo en español gracias al gran éxito del populacho entendido en la materia. Un juego en el que tomas el control de un clan vikingo (Clan del Cuervo, Oso, Serpiente y Lobo) para conseguir la máxima gloria posible. La mecánica es sencilla; a partir de una serie de acciones, podemos mover nuestros valerosos guerreros a lo largo de las distintas provincias y fiordos que propone el tablero, para librar batallas contra el resto de clanes, saquear poblados indefensos, emprender misiones secretas, contratar monstruos legendarios y conseguir mejoras de todo tipo para reforzar el conjunto de nuestro clan. En más o menos medida, estas acciones son las otorgan la tan ansiada gloria.

Era nuestra primera partida, así que los primeros turnos sirvieron para familiarizarse con la mecánica del juego y tantear las intenciones de los jugadores. Pero se trata de un juego sencillo, así que pasado el segundo turno, la distensión y la laxitud que reinaba alrededor del tablero, se transformaron en tensión y silencio estratégico.

img_5538

“Thor concede gloria y botín de guerra a los vencedores de una batalla. “

Los clanes empezaron tímidamente a lanzar los primeros ataques contra las provincias locales en busca de los primeros botines de guerra. Algunos guerreros decidieron emprender las primeras misiones lejos Midgard en busca de la gloria bendita. Los dioses observaban impertérritos los movimientos de los clanes y el sonido de un trueno pareció anunciar la bendición del clan cuervo para el resto de la batalla.  Los guerreros del ave negra que morían en la batalla, volvían a levantarse como si un poder oscuro les negara la entrada en el Valhalla. Cuentan algunos que eso no era una bendición de los dioses, más bien se trataba de una maldición puesto que no hay peor tormento para un guerrero vikingo que morir y no acabar entrando en el Valhalla. En cualquier caso, la estrategia del clan del cuervo era clara; morir las veces que fuese necesario en el campo de batalla.

No tardaron el resto de clanes en reaccionar a la vista del inquietante resurgir del cuervo en la batalla. El clan oso se hizo con los servicios de un Troll de las cavernas para que sometiera a mazazos los tímidas incursiones que lanzaban el resto de clanes en las provincias de Gimle y Anolang. En los fiordos del norte, el clan del lobo contaba con la poderosa ayuda de una enorme Serpiente Marina, un monstruo ancestral dispuesto a hundir cualquier drakkar enemigo que se aproximara por los fiordos colindantes y a ofrecer soporte a las tropas aliadas desplegadas en las costas de Elvagar y Angerboda. El clan de la serpiente en cambio, invirtió sus esfuerzos en emprender misiones lejanas, mejorar las tropas mediante un eficaz entrenamiento y perseguir la gloria y el honor enviando tropas a morir en el fuego devastador del Ragnarök.

img_5542

“Bueno pues parece que el Troll hoy cenará alguna guerrera del clan de la serpiente…”

A medida que transcurrían las edades, las incursiones y saqueos en las provincias eran cada vez más continuos, y por consiguiente, las batallas que se libraban en ellas eran cada vez mayores y más violentas. Midgard estaba condenada a la destrucción total y los clanes pasaron a luchar por el control de Yggdrasil, la provincia del árbol de la vida; aquella que parecía ser una fuente infinita de recursos y conocimiento. Cada vez eran más guerreros que morían junto a los miles de raíces del gran árbol evocados por el frenesí de aquel bello lugar.

Se acercaba el fin de la tercera edad y por consiguiente el fin de la partida. Un demonio antiguo contratado por el clan de la serpiente arrasó un par de provincias bajo el mando de los clanes del oso y el cuervo. Ya no se obtenían botines o mejoras por saquear las provincias, y las batallas empezaron a cesar en favor de controlar las pocas zonas habitables que aún no habían sido arrasadas por el hombre o el Ragnarök.

img_5539

Los dioses, caprichosos (¿quién no iba a serlo siendo dios?), parecieron dar la espalda al clan del cuervo y a su estrategia inicial, al igual que a los dubitativos y sedentarios guerreros del clan oso. Y cuando parecía que la mayor gloria iba a parar a manos del clan de la serpiente por su actividad, estrategia y beneficios obtenidos por morir y volver del Valhalla, un gran número de guerreros del clan del lobo llegaron exitosos de varias misiones lejanas encomendadas por los mismos dioses y la gloria del clan se multiplicó con tal hazañas.  Los guerreros aullaban eufóricos tras ser recompensados, como desafiando al mismísimo Ragnarök. Y llegó de nuevo. Y todo se acabó.

img_5540

Estándar